Cómo hacer la mejor receta de arroz con leche casero

Clásico, cremoso e ideal para cualquier día ¡Y siempre con leche de Pastoreo!

Notas de interés / Consejos

Si alguna vez te has preguntado cómo hacer arroz con leche, hoy te traemos la solución. La mejor receta de arroz con leche casero, fácil y rápida de preparar. Pero como todas las recetas, tiene sus secretos y en este caso, se trata de un par de detalles para no liarla. Lo primero, ¡qué te vamos a decir nosotros!, es la leche. Para que te salga un arroz con leche casero y cremoso, debes utilizar una leche con toda su grasa, así que en este caso, no sustituyas la Leche de Pastoreo Entera Larsa por la Desnatada o Semi. El segundo gran error en una receta de arroz con leche es que se pegue. Es fácil de hacer pero necesita atención, remueve cada 5 minutos al principio y cuando le añadas el azúcar, no sueltes la cuchara hasta el final.

Alérgenos

Lactosa
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Ingredientes

  • 1 l. de Leche de Pastoreo entera Larsa
  • 150 g de arroz redondo o bomba
  • Corteza de un limón
  • 2 ramas de canela
  • 6 cucharadas de azúcar
  • Canela en polvo para decorar

Elaboracion

El arroz con leche es uno de esos postres imprescindibles en nuestra gastronomía y quizás por eso, tiene muchas variaciones. Según algunas referencias, su origen está en el sur de España, pero lo tenemos tan asociado a las comiditas de la abuela que parece que lo inventamos aquí. ¡Tanto que hasta le pusimos 3 nombres! Sí, sí. La tradicional receta de arroz con leche casero se conoce en gallego como Arroz con leite, Arroz doce o Papas de arroz, ¡y con seseo en algunas latitudes costeras! (arrós). Llames como lo llames, queremos compartir contigo los trucos y los pasos que hacen de esta la mejor receta de arroz con leche casero, tradicional, meloso y con el punto ideal de azúcar. Somos conscientes de la enorme competencia que tenemos y probablemente sigas pensando que el de tu madre o tu abuela son insuperables, pero hay que ir aprendiendo para coger el relevo. ¿No crees? ¡Verás qué fácil!

Antes de nada, lava ligeramente el arroz. En contra de lo aconsejado en algunas recetas de arroz con leche, para que sea meloso, necesitamos todo el almidón del arroz, así que sólo un poco de agua y listo.

Pon una olla al fuego con la leche fría, las ramas de canela, la corteza de limón (limpia de la parte blanca) y el arroz ya lavado.

Mantén el fuego bajo y deja cocer durante entre 40 y 45 minutos. Debes tener cuidado de que la leche no se pegue, por eso es importante remover cada 4 o 5 minutos y mantener el fuego bajo.

Pasado este tiempo, el arroz tendrá ya una textura melosa. Si no es así, puedes añadir un poco más de leche y dejar cocer 10 minutos más. A veces, las cocinas de gas y las vitrocerámicas tienen tiempos diferentes.

Con la textura ya melosa, es hora de incorporar el azúcar. Tendrás que dejar cocer entre 10 y 15 minutos más, siempre a fuego lento y ya sin dejar de remover.

Apaga el fuego, retira el limón y las ramas de canela y vuelca el contenido de la olla en una fuente profunda para reposar sin peligro de que se pegue. El calor acumulado en el arroz va a mantener durante un tiempo su cocción, y si lo dejas en la cazuela corres peligro de arruinar tu receta.

Si lo prefieres, puedes servir el arroz con leche en cuencos individuales. Será especialmente útil si a alguien en tu casa le gusta comérselo caliente.

Espolvorea con canela molida y mantén tu fuente o fuentes de arroz con leche casero sobre la encimera de la cocina hasta la hora de servir. ¡Si te resistes al olor, claro!

Si en tu casa os gusta bien frío, es mejor que lo hagas el día antes para que el recipiente se enfríe totalmente antes de meterlo en la nevera. ¡No lo metas caliente!