Yogur y el embarazo: razones para tomar yogur durante el embarazo

Con el embarazo suelen surgir numerosas dudas en torno a la alimentación: qué podemos o no consumir, qué alimentos son más beneficiosos para el organismo, cuáles debemos evitar…

Los yogures son un tipo de alimento cuyo consumo contiene cierta incertidumbre. Realmente, ¿podemos consumir yogur durante el embarazo o, por lo contrario, debemos trazar una línea roja en torno a su consumo?

Yogur: qué debemos tener en cuenta

En los lineales del supermercado podemos encontrar una amplia gama de yogures: tradicionales, con frutas, desnatados, bífidus, cremosisísimos, sobremesa

Durante el embarazo sí se puede consumir yogur. Muchas veces la duda surge a la hora de la compra por si la leche que se utiliza en su fabricación está pasteurizada, la respuesta es SÍ. Los yogures se fabrican con leche pasteurizada.

La pasteurización es un proceso térmico que consiste en someter a la leche a un tratamiento suave, sin alterar las características nutricionales del alimento. Este proceso certifica que la leche es segura y apta para su consumo, mejorando así sus condiciones de conservación.

Todos los yogures de LARSA son pasteurizados.

¿Por qué consumir yogur durante el embarazo?

El embarazo es un periodo en el que las mujeres deben prestar una atención especial a la dieta, realizando un mayor esfuerzo por cubrir sus necesidades nutricionales. En este sentido, el yogur es un alimento muy completo que presenta una composición nutricional muy similar a la de la leche. Sigue leyendo para conocer los beneficios y razones por las que incorporar este alimento durante el embarazo.

Calcio: un factor clave

El calcio es el mineral más abundante en el cuerpo humano. Por este motivo, mantener los niveles de calcio en el cuerpo es primordial en todas las etapas de la vida. Entre sus funciones, se encuentra el fortalecimiento y estructura de los huesos y dientes. Así como la formación de tejidos corporales, sangre y otros líquidos del cuerpo.

 En este contexto, los productos lácteos se hacen fundamentales al ser muy buenas fuentes de calcio ya que, su aprovechamiento por parte del organismo es muy eficaz. El adecuado suministro de calcio, a lo largo de este periodo, te permitirá asegurar una correcta reposición del balance negativo de calcio y otros minerales.

Múltiples estudios han demostrado que la inclusión de lácteos en la alimentación materna durante el embarazo y la lactancia contribuye a cubrir la demanda de calcio y de otros nutrientes críticos en esos períodos, favoreciendo el desarrollo fetal y del recién nacido, la protección de la masa ósea materna y proporcionando otros beneficios a la salud de la madre y su hijo.*1,2,3.

El yogur, al pertenecer a la familia de los lácteos (alimentos con mayor contenido en calcio), se convierte en un alimento primordial para cubrir los aportes recomendados de calcio al día. Tanto para garantizar el buen crecimiento del feto, cómo reforzar la salud de la persona gestante, evitando enfermedades y fortaleciendo los huesos  y los dientes.

¿Cual es la cantidad recomendada?

La ingesta recomendada de calcio, durante este periodo, está comprendida entre 1100 y 1200 miligramos por día. Esto se traduce en 4 raciones de lácteos al día, teniendo en cuenta que una ración equivale a dos yogures por día.

La mujer embarazada experimenta diferentes estados a lo largo de los nueve meses de embarazo. La alimentación es un factor muy importante en la formación y el desarrollo del feto, por lo que debe ser completa, variada y adecuarse a esos cambios físicos y fisiológicos, con el fin de satisfacer las necesidades nutricionales de la madre y del bebé. El feto a término atesora unos 30 g de calcio, que deben ser aportados en su totalidad por la madre.

Aportes nutricionales

El yogur es un alimento beneficioso para el organismo, recomendado en todas las etapas de la vida debido a sus características nutricionales.

Entre ellas, podemos destacar el alto contenido en proteínas, necesarias para reparar músculos y huesos, proporcionar energía y regular los procesos metabólicos, entre otros.

Debemos mencionar que el yogur es fuente de minerales como el ya mencionado calcio, sodio, fósforo y magnesio, imprescindibles para el buen funcionamiento de los huesos, corazón y cerebro.

Además, en el caso de la intolerancia a la lactosa, los yogures apenas contienen lactosa, por lo que estos alimentos pueden formar parte de la dieta habitual durante el embarazo, para evitar así un posible déficit de calcio. En cualquier caso, y con el fin de no comprometer los requerimientos de este mineral, se aconseja el asesoramiento dietético profesional.

Además, este alimento, contiene una gran variedad de vitaminas como la vitamina A, la B, la D o la B12. Esta última, por ejemplo, ayuda a regular el sistema nervioso y a evitar enfermedades cardiovasculares.

En resumen, el yogur no es que se pueda consumir durante el embarazo, sino que ingerirlo es recomendable debido a sus aportes de minerales y vitaminas. El calcio, perteneciente a este primer grupo, es fundamental en todas las etapas de la vida, acentuando su importancia durante la gestación.

Todos los yogures de Larsa son aptos para el embarazo. ¡Podrás disfrutar de su cremosidad, sabor y textura durante la gestación! 

*1. FESNAD. Ingestas Dietéticas de Referencia. Navarra. España: EUNSA; 2010. 

*2. Heppe DHvan Dam RM, Willemsen SP, den Breeijen H, Raat H, Hofman A et al. Maternal milk consumption, fetal growth, an the risks of neonatal complications: the Generation R Study. Am J Clin Nutr 2011;94(2):501-509. 

* 3. Hartmann PE. The lactating breast: an overview from downunder. Breastfeed Med 2007;2(1):3-9.

28621