Suero de la leche: qué es y cómo hacerlo en casa

Seguro que alguna vez has abierto un yogur y has visto ese pequeño líquido que aparece en la superficie. O quizá hayas oído hablar de las famosas proteínas whey tan populares en el mundo del deporte. Pues bien, ambos tienen algo en común: el suero de la leche.

Durante mucho tiempo, este líquido pasó bastante desapercibido y mucha gente lo veía simplemente como un “resto” de la elaboración del queso o el yogur. Pero hoy sabemos que el lactosuero, como también se le conoce, tiene muchísimo más detrás de lo que parece.

Y la verdad es que no nos extraña. Porque, aunque tenga un aspecto sencillo, contiene proteínas, minerales y vitaminas que lo convierten en un ingrediente muy interesante tanto a nivel nutricional como en cocina.

Además, lo mejor de todo es que no hace falta complicarse demasiado para disfrutarlo. De hecho, puedes prepararlo fácilmente en casa y utilizarlo en muchísimas recetas del día a día 😉.

¿Qué es exactamente el suero de la leche?

El suero de la leche es la parte líquida que se obtiene cuando la leche se coagula durante la elaboración de quesos, yogures y otros productos lácteos.

Cuando esto sucede, la leche se divide en dos partes:

  • El cuajo o parte sólida, que se utiliza para elaborar queso, como en nuestra quesería Larsa.
  • El líquido restante, que es el suero de leche.

Aunque a simple vista pueda parecer solo agua ligeramente amarillenta, en realidad conserva buena parte de los nutrientes solubles de la leche original.

Está formado por todas las proteínas solubles en agua, lactosa, minerales, vitaminas y una pequeña parte de la fracción grasa.

Y hay un dato curioso: el lactosuero representa aproximadamente el 90% del volumen total de la leche. Vamos, que no hablamos de una parte pequeña.

De “subproducto” a ingrediente estrella

Durante muchos años, el suero de leche pasó bastante desapercibido dentro de la industria alimentaria. Sin embargo, poco a poco empezó a descubrirse todo el potencial que escondía este ingrediente.

Hoy está presente en productos deportivos, repostería, fórmulas infantiles e incluso en muchos alimentos enriquecidos.

¿El motivo? Su composición.

El lactosuero contiene aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita, y no los puede sintetizar, para muchas funciones importantes, especialmente relacionadas con el mantenimiento muscular y la recuperación. Y, además, las proteínas del lactosuero pueden promover beneficios antioxidantes.

Así que sí, ese pequeño líquido que muchas veces apartábamos sin pensar tiene bastante más valor del que parece.

Receta suero de leche paso a paso

Preparar suero de leche casero es mucho más sencillo de lo que parece. Y además solo necesitas dos ingredientes.

Ingredientes

Receta casera paso a paso

  1. Lo primero que vamos a hacer es calentar ligeramente la Leche entera Larsa sin que llegue a hervir.
  2. A continuación, añadimos el zumo de limón o el vinagre mientras removemos suavemente.
  3. Después, dejamos reposar la mezcla unos minutos a temperatura ambiente.
  4. Poco a poco van a empezar a formarse pequeños grumos y va a aparecer un líquido amarillento.
  5. Seguidamente, colamos la mezcla para separar la parte sólida del líquido.
  6. Para terminar, conservamos el suero de leche en el frigorífico.

Y listo. Ya tenemos el lactosuero casero preparado para utilizar en diferentes recetas.

Tipos de suero de leche y su beneficio en el deporte

Aunque solemos hablar de “suero de leche” de forma general, existen dos tipos principales, que se distinguen por su contenido en minerales, la acidez y la composición de sus proteínas

  • Suero dulce: se obtiene en la elaboración de quesos curados o duros. Tiene un sabor más suave y algo más de lactosa.
  • Suero ácido: Aparece en productos como quesos frescos o yogures. Suele contener más minerales.

Los dos son muy utilizados porque tienen un sabor bastante neutro y funcionan muy bien en distintas preparaciones.

Además, el suero de leche ha ido ganando protagonismo en el mundo del deporte, especialmente porque forma parte de las proteínas whey, muy presentes en batidos y preparados que se consumen en torno al entrenamiento y la actividad física.

También es habitual en productos enriquecidos y fórmulas específicas, donde se valora su facilidad para integrarse en distintas formulaciones. Se utiliza en alimentación infantil y hospitalaria, donde se valora su versatilidad y su comportamiento en distintas preparaciones.

En definitiva, el suero de leche es un ingrediente muy presente en la industria alimentaria por su capacidad de adaptación y por lo fácil que resulta incorporarlo a distintos productos del día a día.

Ideas para usar el suero de leche en cocina

Aquí es donde muchos larseiros os vais a sorprender, pero el suero de leche tiene muchísimas más aplicaciones de las que parece 😉.

Más allá de su uso más conocido en nutrición deportiva, en cocina es un ingrediente muy práctico que puede ayudarte a mejorar la textura, el sabor y el valor nutricional de muchas de nuestras recetas.

Puedes utilizarlo para preparar masas dulces para aportar más humedad y conseguir un resultado mucho más jugoso. Funciona muy bien en recetas como la de bica de manzana de Paula María, la tarta de castañas o la receta Larpeira de San Juan.

En desayunos o meriendas, puedes incorporarlo en recetas como nuestras Filloas de Carnaval sustituyendo parte de la leche habitual. El resultado es una textura más suave y un toque ligeramente diferente que queda especialmente bien con frutas, miel o nuestros Yogures Larsa.

Otra opción muy interesante es incorporarlo a sopas o cremas como en nuestra receta de Crema fría de pepino con yogur griego y menta, la Crema de queso Arzúa-Ulloa y brócoli o nuestra famosa Crema de grelos, utilizándolo como base líquida o sustituyendo parte del agua o del caldo, lo que enriquece el plato de forma sencilla.

Además, es una forma muy fácil de dar un extra de proteínas a distintas recetas del día a día sin tener que cambiar demasiado tus hábitos de cocina.

Y un pequeño truco larseiro es que si nuestro Yogur Natural con leche de Pastoreo o cualquier yogur natural del mercado trae algo de suero en la superficie, no hace falta retirarlo. Basta con removerlo para conservar todos sus nutrientes y sacarle el máximo partido.

Así que la próxima vez que veas ese líquido en un yogur o escuches hablar de proteínas whey, ya sabrás todo lo que hay detrás de este ingrediente tan sencillo… ¡Y tan larseiro! 😉.

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